6 formas de andar la Ruta del Arte, Queso y Vino de Querétaro

Bienvenido a la región vitícola de Querétaro, donde las vides han pasado a formar parte de la vegetación y los sabores típicos de esta zona semidesértica del estado. Prepara tu sombrero, tus gafas de sol y ponte en mood de relajación. Pronto las sonrisas y la alegría te adornarán el rostro.

Habrá quienes piensen que este viaje no es para todos, quizá porque sencillamente hay a quienes no les gusta el vino, o porque hay mucho desconocimiento alrededor de la industria y los atractivos que ofrece, pero también es posible que, una vez adentrado a este mundo, al regresar a casa esa idea haya quedado atrás.

Desde hace algunos años, esta región de Querétaro ha visto florecer numerosos viñedos, a los tres de sus más bonitos pueblos volverse mágicos, a los visitantes ir y venir con mayor frecuencia y en mayor cantidad, pero hoy se ha convertido en un verdadero atractivo turístico por los sitios, los sabores y actividades que se pueden combinar como se marida una buena copa de vino.

La conocida Ruta del Arte, Queso y Vino integra un territorio tan amplio, que la mayoría de la gente se pregunta cómo recorrerla. Tan solo su centro abarca al menos seis municipios del estado de Querétaro, pero su desarrollo es tal que se ha extendido a otros municipios más allá del semidesierto, por lo que unas breves recomendaciones para comenzar, no le caen mal a nadie.

¿Por qué Ruta del Arte, Queso y Vino de Querétaro?

La respuesta es sencilla. Además de la prodigiosa producción de vino, la elaboración de quesos en la región es abundante, las artesanías tradicionales desbordan los alrededores, y, por supuesto, suele combinarse todo esto en un mismo lugar, dado que la creatividad de todos los que hacen posible esto logran reunir el sabor, la tradición y la apreciación artística en diversos eventos que ponen de buenas a cualquiera.

Los viñedos y algunos de los ranchos queseros queretanos han convertido sus espacios en elegantes sitios para el disfrute total de sus productos. El diseño de sus restaurantes y espacios para catas han sabido aprovechar el entorno místico del semidesierto, los impresionantes cielos brillantes, los paisajes abiertos, la magia visual de la Peña de Bernal, el contraste de los colores de la tierra parduzca y los verdes viñedos en temporada y, después de una copa de vino, todo cobra intensidad.

Tres consejos para tu ruta:

Si aún no los has pensado, estos tres tips te ayudarán a disfrutar al máximo tu experiencia en la región de vinos:

  1. El sol del semidesierto puede volverse un factor si no estás preparado. Por lo que un sombrero, más allá de constituir un outfit para la ocasión, es una prenda necesaria; de la misma manera, el bloqueador solar no puede faltar en la guantera o en la bolsa de tu pareja.
  2. La moderación es importante. Si no has llegado con un guía que los traslade, tendrás que manejar, y a los paladares poco experimentados, el delicioso sabor de los vinos podría convertirse en una alegría fuera de control después de cierta cantidad.
  3. Para evitar contratiempos, te recomendamos reservar con anticipación tus visitas. Muchos de los viñedos solo pueden ser recorridos bajo reservación previa, por lo que asegurar tu entrada antes de salir de casa es algo que debes considerar.

Esta es solamente una pequeña guía que te orientará para descubrir la prodigiosa región de vinos de Querétaro, pero la combinación que puedes realizar por tu cuenta, tiempo y presupuesto son tan vastas como el territorio de la Ruta Arte, Queso y Vino.

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